miércoles, 27 de febrero de 2013

Servidora fiel


Es real ahora
que desde aquí
veo despejarse el cielo 
de tus pesadas nubes
de invierno.

La tímida lluvia 
que aclamó tu voz,
borró los temores 
de tu frente añil.
Lavó tus ojos, por fin,
ahora nuevos.

Desde aquí 
ahora puedo verte,
sacudiendo el polvo
de tu escudo 
de sufrir.

Servidora sigo fiel aquí 
de tus alas abiertas,
que con fuerza cobijan  
micurtidos versos desnudos.  
Luego,
las escucho susurrar
al batirse en vuelo dulsemente
crusando el mar y el aire
trayendo tu esencia
que amo.

Es real ahora
que puedo 
sentir tu nido,
tu espasio sagrado
tus semillas de volcán.
 
Volveré con la calma,
ahora sabiendo 
que sigue brillando 
la estrella 
que nos vio nacer.