domingo, 24 de octubre de 2010

VALE LA PENA LLEGARTE A VER, LUNA LLENA



Vale la pena menguar andando, para luego crecer a tu lado.

Vale la pena entrar en el desierto de arenas rojas y navegar como flamenco rosado dentro del lago de tu amor.

Vale la pena que esperes por mí, mientras bajo al interior de la tierra del continente que abrazas.

Vale la pena que llenes el viaje de vida. Que amarres mi cuerpo con tu cinturón, para que no se me escapen con prisas los deseos de mi corazón.

Quédate conmigo algún tiempo y prometo volver a buscarte. Quédate y, aunque no pueda mirarte, échame luz que pueda regalar.